Facundo versus Red Bull
Posted by: P3LAYO in Casos y cosas de la vida, Español, Humor, VideosLa neta Facundo no es mucho de mi agrado, me da hueva, pero este video es la mera onda. Chequénlo y comenten.
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08
2008
Facundo versus Red BullPosted by: P3LAYO in Casos y cosas de la vida, Español, Humor, VideosLa neta Facundo no es mucho de mi agrado, me da hueva, pero este video es la mera onda. Chequénlo y comenten.
Has anyone heard the original radio broadcast of The War of the Worlds by Orson Welles? Lost in the Internet I found this page that has the original audio and event the text. There’s no need of any plug-in or downloads, one can listen the broadcast directly from the website. I think it is just excellent! It takes you to October 1938. Comment.
The Original War of the Worlds Broadcast
31
07
2008
Ni los perredistas votaron por Pablo HiriartPosted by: P3LAYO in Casos y cosas de la vida, Español, Humor, Noticias, PolíticaDicen los organizadores de la “consulta ciudadana” sobre la reforma petrolera que en el Distrito Federal votaron “casi 826 mil personas”. El dato es falso, pero vamos a tomarlo como válido por un momento. Esa cifra quiere decir que ni los perredistas votaron en la consulta que ellos mismos organizaron. El padrón del PRD en la capital es de un millón 400 militantes y, según los organizadores, sólo acudieron a las urnas “casi” 826 mil personas. ¿Qué pasó con los 600 mil perredistas capitalinos que no fueron a votar? Ni ellos se creyeron su cuento. Y, si fuera cierta la cifra de “casi” 826 mil votantes, eso quiere decir que votó 11% del padrón de ciudadanos del Distrito Federal, la entidad más perredista del país. La abstención ciudadana en la capital fue de 89 por ciento. Con esa cifra, los organizadores de la consulta deberían estar avergonzados y admitir que su ejercicio carece de cualquier validez, por el desdén ciudadano. El desdén ciudadano no fue debido a falta de información acerca de la consulta, ya que el Gobierno del DF, el Partido de la Revolución Democrática y el Instituto Electoral del DF fueron pródigos en invitar a la población a participar. En todo caso, lo que hubo fue desconfianza ante una consulta amañada con preguntas con premisas falsas, lo que admitió Roy Campos, uno de los asesores en la redacción de las que el domingo se presentaron a la población. Hubo desconfianza a una consulta cuyas preguntas fueron ciento por ciento del gusto del jefe de Gobierno del Distrito Federal, quien les dio el visto bueno cuando el Instituto Electoral capitalino se las presentó a su consideración, según informó el mencionado Roy Campos. Es obvio que hubo desconfianza, y cómo no la iba a haber. Llamaron a votar el Gobierno del DF y el Partido de la Revolución Democrática. Ellos organizaron la consulta, con Manuel Camacho Solís a la cabeza. Además de encargar las preguntas a su gusto, ellos hicieron la propaganda en que descalificaban de entrada a la iniciativa de reforma petrolera, porque según ellos se quiere regresar a empresas extranjeras el petróleo mexicano. ¿Qué objetividad podía haber en una consulta con esas preguntas, con esa propaganda inducida y pagada por el Gobierno del DF, y con esos organizadores? Los perredistas y los empleados del Gobierno de la capital fueron quienes fungieron como autoridades en las casillas. Y ellos contaron los votos. ¿Ya se les olvidó a los perredistas que debieron anular su elección interna porque se hicieron trampa entre ellos? ¿Querían que la población confiara en su remedo de consulta y acudiera de manera candorosa a expresar su opinión con un sí o un no? Deberían estar avergonzados del resultado de su nueva pantomima. Es que volvieron a hacer trampas. En la prensa están documentados los acarreos; gente que fue a votar a cambio de una camiseta y una gorra. Otros, a cambio de dinero en efectivo. Y ni así lograron que votaran, cuando menos, los militantes del PRD en la capital. Volvieron a hacer trampa, y así lo delatan sus propios números: En el DF se instalaron cinco mil 500 mesas receptoras de sufragios, en las que habrían votado 826 mil personas. La jornada fue de ocho de la mañana hasta las seis de la tarde. Lo anterior quiere decir que en cada mesa receptora hubo un votante por cada 3.8 minutos, de manera ininterrumpida durante las diez horas que duró la consulta. ¿Alguien vio las filas de ciudadanos que esperaban para votar en todas las mesas y durante todo el día? Bueno, pero vamos a suponer que por ceguera no pudimos ver esas largas filas de capitalinos a la espera de emitir su voto. Y vamos a suponer que es real la cifra que dieron de la votación que esperan obtener en todo el país: tres millones de personas. Estamos hablando de menos de 5% del padrón nacional. O, visto de otra manera: los organizadores de la consulta esperan que, al finalizar ésta en todo el territorio del país, la abstención sea de alrededor de 96% de los ciudadanos enlistados en el padrón electoral. En el DF, donde el PRD tiene una mayor cantidad de militantes y el gobierno local ejerce un férreo control sobre la ciudadanía que recibe los apoyos de sus programas sociales, la consulta fue un desastre. Ni los perredistas fueron a votar. Antes que una opinión sobre la reforma petrolera, lo que hubo el domingo en el DF fue una silenciosa pero abrumadora rebeldía contra la manipulación de un partido y de un gobierno.
29
07
2008
Las mujeres siempre ganan.Posted by: P3LAYO in Casos y cosas de la vida, Español, Fotografía, Hot, HumorUn tipo recibe una llamada anónima, avisándole que todos los días, en cuanto él se va al trabajo, su mujer lo engaña con un tal ‘Carlos Emilio’.
Al día siguiente, el tipo sale de su casa, pero se queda espiando desde la esquina. Al rato ve llegar al tal Carlos Emilio, un tipo súper bien hecho atlético, bronceado, moreno pero de ojos verdes, perfil griego y aristocrático. El tipo enfundado en un traje italiano rompe madres con una pinche cadena de oro como de 3 kilos y toda su ropa de diseñador, hasta los pinches calcetines.
Carlos Emilio se baja de un BMW último modelo, con un ramo de flores en la mano y toca el timbre de la casa. El marido corre a su casa, abre la puerta trasera sin hacer ruido, entra sigilosamente y espía por la puerta entreabierta del dormitorio. La mujer se había esmerado por poner las mejores sabanas y hasta decorar con velas aromáticas.
Carlos Emilio se quita la chaqueta revelando unos hombros poderosos y armónicos. La mujer lo besa apasionadamente mientras se quita los zapatos. El marido no sabe qué hacer, ni cómo intervenir y solo atina a seguir espiando.
Carlos Emilio se quita la camisa de seda natural y muestra un torso perfecto, un vientre duro y sin un gramo de grasa. Carlos Emilio se quita los pantalones: sus piernas son virilmente perfectas, torneadas, musculosas… ¡¡¡y las nalgas!!! ¡Ay güey! redondas, redondas y duras, duras. Pero eso no es nada, ¡el trozo, Ah! Que bruto, parecía injerto, descomunal.
Luego, la mujer se quita la blusa y aparece la faja indiscreta que cuando retira, madre mía, el vientre lleno de estrías, parecía tigre. Se suelta el sostén y zaaaaaaaaaaassss los pechos, flácidos, flácidos y caídos, caídos. ¡Se le escurren casi hasta el ombligo!
La mujer se quita la falda dejando al descubierto unas piernas y nalgas llenas de celulitis. ¿La cintura? NI MADRES. Pero ella, convertida en una fiera lujuriosa. Sólo acaricia con locura a Carlos Emilio.
El marido ante el espectáculo, no puede hacer más que esconder la cara entre las manos y murmura: ¡¡¡ Chingada madre!!! ¡¡¡¡Que pinche vergüenza con Carlos Emilio!!!! |